Comencemos con el Cerebro:
A las funciones instintivas originales de cerebro, con el paso del tiempo, se le sumaron, una gran cantidad de funciones nuevas, de las que sobresalen: el aprendizaje, la imaginación y el razonamiento.
Por lo general, una mayor educación escolar, formal o académica, favorece un mayor intelecto y por lo tanto una mayor control sobre los instintos y las emociones. Pero también a la inversa, las emociones y los instintos influyen sobre los pensamientos en forma notable.
Podemos dividir al cerebro en dos; el cerebro racional que es quien controla al cerebro instintivo.
Las emociones aparecen como respuesta a los diferentes pensamientos.
Por ejemplo; cada vez que un estímulo altera al cerebro, el cuerpo se prepara para la supervivencia (huir, pelear o para el amor). Cambia el carácter y desaparece el equilibrio interno, es ahí entonces donde aparecen los síntomas.
¿Cómo, cuándo y por qué, comienzan las enfermedades?
Podríamos decir que la enfermedad comienza después de la respuesta emocional y esta se mantiene cuando el cerebro mantiene sus respuestas emocionales, todo parte de las emociones y es ahí cuando el cuerpo se enferma.
Las respuestas dependen de los instintos heredados y de los sucesos ocurridos: agradables, amenazadores o peligrosos; registrados durante la vida. No dependen siempre de la razón y SIEMPRE desencadenan emociones.
Las personas que padecen Ataques de Pánico son el más claro ejemplo de cómo actúa la memoria instintiva. Las respuestas emocionales que experimentamos:
· Desordenan el razonamiento.
· Cambian el carácter.
· Modifican el sistema endócrino (regulación hormonal).
· Alteran al Sistema Nervioso Autónomo.
· Bloquean al sistema Inmunológico
Las personas más sanas y felices; serán aquellas que tengan la mayor capacidad de adaptación y puedan tomar decisiones con menos cantidad de información. Frente al mismo estímulo, cada persona siente y responde de manera particular; cada persona “percibe” e “interpreta” un acontecimiento de manera diferente, por lo tanto su respuesta dependerá de dicha apreciación.
Pensemos que el verdadero estado de salud está relacionado con el estado anímico entre nuestro cuerpo y nuestro medio ambiente, independientemente de nuestras falencias físicas, mentales, sociales, económicas, etc.
La Curación:
La única posibilidad de romper este circuito (los estímulos del exterior que se vuelven incontrolables provocando estrés crónico) es modificar nuestros pensamientos y emociones. Ahora, nunca podremos curarnos espontánea o naturalmente a menos que antes, podamos realizar nuestra curación emocional.
Comenzar a flexibilizar las fronteras de lo ya interpretado, para poder cambiarlo, poder ver nuevos caminos, entender que el verdadero problema (aquello que nos enferma) es la interpretación que hacemos de los hechos.
Podemos pensar que existen diferentes caminos no explorados dentro tuyo que te guíen hacia la salud emocional?